Este hidrolato para pieles sensibles se presta a muchos usos diferentes:
– como tónico: utilizado solo en el rostro, cumple la misma función que el tónico ayudando a restablecer el pH correcto de la piel después de la limpieza.
– para refrescar e hidratar: ¡guárdalo en la nevera y pulverízalo sobre el rostro si lo necesitas para un chute de energía instantáneo!
– como base para tus mascarillas caseras: añade el hidrolato en lugar de agua para enriquecer tus mascarillas faciales y capilares caseras con valiosas propiedades.
– como ingrediente para cosméticos caseros: incorporado en la fase acuosa, es excelente para crear cremas para pieles sensibles, cremas calmantes para después del sol, lociones para después del afeitado, desmaquillantes bifásicos suaves.
– en el cabello: el pH ligeramente ácido del hidrolato ayuda a mantener el cabello suave y brillante. Puedes utilizarlo para diluir el champú o solo como un enjuague ácido: en este caso, basta con pulverizarlo directamente sobre el cabello húmedo como último paso antes del secado.
– Como descongestionante para los ojos y la piel cansados: nada mejor que un paño sobre los ojos cansados y fatigados para disminuir las ojeras y las bolsas y recuperar una mirada fresca y una piel relajada.
Perfecto para muchas ocasiones y adecuado para revitalizar y refrescar todo tipo de pieles, especialmente las secas o maduras. Gracias a su acción calmante, el hidrolato de lavanda ecológico es perfecto para proporcionar alivio a las pieles sensibles o que se enrojecen con facilidad.
Inci:Rosa Damascena Flower Water*, Citronellol, Geraniol, Linalool, Sodium Benzoate, Potassium Sorbate, Benzyl Alcohol (ingredientes procedentes de agricultura ecológica 98,90 %. Ingredientes de origen natural 98,90 %)






